Miguel Vegas: "Me gustaría promover una reflexión sobre el programa procesional en Valladolid"

El presidente de la Junta de Cofradías de Semana Santa insiste en su idea de variar, si las cofradías dan el visto bueno, las procesiones programadas, especialmente, del Jueves Santo

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Miguel Vegas: "Me gustaría promover una reflexión sobre el programa procesional en Valladolid"
Miguel Vegas, presidente de la Junta de Cofradías de la Semana Santa de Valladolid, durante la entrevista. Sergio Borja.
Alejandro De Grado Viña
Alejandro De Grado Viña
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Miguel Vegas (Valladolid, 1974) afronta la penúltima Semana Santa como presidente de la Junta de Cofradías si no es, de nuevo, reelegido. Tras la celebración del pregón a cargo del obispo Aurelio García, el vallisoletano concede una entrevista a TRIBUNA en la que insiste en variar el programa procesional de Valladolid si las cofradías se lo permiten, que son las que, en definitiva, deciden.

Por esa razón, Vegas prefiere ser cauto y, de momento, solo tiene la intención de promover una reflexión para modificar, por ejemplo, el Jueves Santo "si se abre la puerta de Santa María" de la Catedral, ya que permitiría a las cofradías poder acceder a la misma desde distintas perspectivas.

En cualquier caso, lo único que busca es "poner en valor" a la Semana Santa de Valladolid, donde niega que haya "rivalidades y tensiones" entre las cofradías porque, a día de hoy, éstas están viviendo "un momento dulce".

PREGUNTA: ¿Qué balance haría del año 2024 entre la celebración de la pasada Semana Santa y la que está cerca de ponerse en marcha?

RESPUESTA: Hemos trabajado mucho durante todo este año. Hemos invertido muchas horas gracias al sacrificio de la gente que está a mi alrededor. Poco a poco se ven resultados.

P: Un año marcado por la caída de la cúpula de la Iglesia de la Vera Cruz...

R: Fue algo desastroso, sin duda. Gracias a Dios no tuvimos que lamentar males mayores. Esta caída nos ha enseñado que una cofradía, como es la Vera Cruz, ha trabajado y liderado con el alcalde-presidente, Raúl Diez Segovia, y la secretaria, Beatriz Tovar, al frente, un proyecto de reconstrucción de una nueva cúpula. Han contado con el apoyo de todas las instituciones.

El Ayuntamiento de Valladolid, la Junta de Castilla y León y la Archidiócesis de Valladolid se han implicado y se han sumado a ese bien común. Gracias a la ayuda prestada, todos los vallisoletanos podremos disfrutar con total normalidad de uno de los epicentros más importantes de la Semana Santa de Valladolid.

Desde el primer momento, yo tenía fe de que la cúpula estuviese antes de la Semana Santa. De hecho, había gente que ni me creía y ni se creía que la cúpula iba a estar a tiempo. El alcalde-presidente me aseguró que sí que íbamos a poder ver la cúpula antes de las procesiones. Por esa razón, cuando empezamos a llevar a cabo el programa procesional, no valoramos ni siquiera un plan B en el caso de que la cúpula no estuviese. Lo teníamos claro. Hay que agradecer también la implicación del constructor y del arquitecto. 

P: Tras la caída de la cúpula, ¿otras cofradías han denunciado el estado de las iglesias para evitar que pasen este tipo de sucesos?

R: Esas preocupaciones se mantienen. Valladolid es una de las provincias de España que más bienes patrimoniales tiene. Las administraciones llegan donde pueden. Hay que ser conscientes de que mantener este patrimonio en el mejor estado posible es complicado. En la Iglesia de la Vera Cruz, había una serie de vicios ocultos que hicieron que la cúpula colapsase. Gracias a Dios no hubo que lamentar daños físicos. Las cofradías siguen preocupadas por el estado de las iglesias y llevan así cientos de años.

P: Cambiando de tema. ¿Qué novedades presenta la Semana Santa 2025?

R: La normalidad, que hemos recuperado con la restauración de la cúpula, es precisamente la que preside esta Semana Santa. El programa procesional está consolidado. Habría que hacer una reflexión en un futuro sobre el programa procesional en Valladolid. Especialmente, si se abre la puerta de Santa María. A partir de ahí, hemos hecho un análisis de lo que podemos aportar a la ciudad. Nos hemos dado cuenta que la celebración requiere una gran responsabilidad porque la Semana Santa es el acontecimiento turístico más importante de Valladolid.

Sabemos que nuestro público objetivo no solo está en Valladolid, sino también en Madrid. Hemos hecho una promoción de campaña en Madrid y ya estamos obteniendo resultados. La Concejalía de Turismo, Eventos y Marca Ciudad se ha implicado en esta iniciativa. Hicimos un pregón y montamos una exposición. Los resultados se están viendo también en la compra de los asientos de la Plaza Mayor. En este sentido, vemos que se ha incrementado las ventas que vienen de Madrid, pasando de un 7 a un 20 por ciento. 

P: ¿Ha variado el precio de los asientos?

R: El precio es el mismo. Se ha redefinido una serie de sectores. Antes, había tres filas donde la primera tenía un precio mayor que las otras dos. Hemos apostado por mantener los precios más bajos. Tampoco hemos querido variar los precios de las tribunas. La diferencia, gracias a un convenio con Recoletas Salud, es que podremos tener una grada más. Seguimos renovando la Plaza Mayor, tal y como nos comprometimos en su momento. De hecho, este año tendremos tres tribunas nuevas que se unen a las dos anteriores. Nuestro objetivo es renovar la Plaza Mayor por completo antes de que termine esta legislatura.

P: ¿A qué ritmo avanzan las compras?

R: Depende. Nos condiciona el tiempo. En estos momentos, está siendo malo. Durante las dos primeras semanas, que fue en el momento en el que sacamos las entradas, no paró de llover. Creemos que el ritmo se acelerará en estos días porque queda poco para que comience la Semana Santa. Si el tiempo nos respeta, estoy convencido de que la Plaza Mayor se llenará. Caben, alrededor, de 3.000 personas. Queremos mejorar los datos del año pasado.

P: Al hilo de la promoción en Madrid, ¿es una idea que llevaba tiempo gestándose?

R: Está sacada del estudio socioeconómico de la Semana Santa de Valladolid. Quizás, esa proyección de nuestra Semana Santa a nivel internacional ahora no la tenemos porque se ve quién sí y quién no compra las entradas. Y, sobre todo, quién viene a Valladolid. Por esa razón, ese estudio desvela, como he explicado anteriormente, que nuestro público objetivo es Madrid, que también está haciendo un esfuerzo para promocionar su propia Semana Santa.

Valladolid tiene un problema y es que no tiene una gran capacidad hotelera. El Viernes Santo, que es mundialmente conocido, llena hoteles, pero todos los esfuerzos que se hagan en potenciar el Viernes Santo no va a dar sus frutos porque los hoteles están llenos e, incluso, la hostelería dice que es muy complicado dar de comer a más gente. Por su parte, el Jueves Santo presenta unos datos ya muy similares al Viernes Santo porque también llena prácticamente los hoteles. Nosotros intentamos ampliar las estancias para potenciar ambos días. 

En Valladolid, la Semana Santa dura 10 días. El objetivo es que la ciudad se beneficie de que ambos días tengan mejores porcentajes de ocupación con el fin de que esas estancias se eleven, pasando de dos días y medio a tres o cuatro. En esa línea, estamos intentando trabajar.

P: ¿Ha hablado de este tema con la asociación hotelera?

R: Sí, y nos ayudan mucho. La colaboración es muy buena, al igual que pasa con la asociación hostelera. Ambos colectivos son conscientes de lo que supone la Semana Santa para la ciudad. La concejala (Blanca Jiménez) ha recogido el guante y se ha hecho una campaña de promoción en Madrid para turistas y profesionales. Los datos manifestarán si la Semana Santa ha sido buena o no. 

P: ¿Ha recibido más llamadas interesándose por la Semana Santa gracias a la promoción?

R: Es evidente que la Semana Santa tiene un poder amplificador a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Nos tenemos que dar cuenta de que todo lo que seamos capaces de comunicar redundará en la Semana Santa para el bien de las cofradías y para el bien de la ciudad. 

P: La Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo, por ejemplo, utiliza muy bien las redes sociales...

R: Ese es el camino. Nosotros, por ejemplo, hemos puesto en marcha una página web. Es un proyecto global. El programa de la Semana Santa es estéticamente impecable. El diseño es asombroso. La página también cuenta con códigos QR que nos lleva a informaciones complementarias que necesitamos. El que quiera más, tiene más. 

P: En cuanto a los recorridos, ¿destacaría algún cambio producido?

R: Sí. El principal cambio que tendremos es que la Cofradía de La Piedad, que va a portar la Virgen a hombros por primera vez en muchos años, ha tenido que reducir el recorrido del Miércoles Santo. Irán a la Catedral y estarán en el entorno de la misma. Será un recorrido sensiblemente más corto. Independientemente de este cambio, tenemos los ya sabidos del predicador del Sermón y del pregonero de la Semana Santa, con el que ayer estuvimos.

P: ¿Recuerda la anterior entrevista que concedió a este medio? Aseguró que veía con buenos ojos "darle una vuelta" al Viernes Santo. ¿A qué se refería?

R: Mi intención no es darle una vuelta, sino promover una reflexión en cuanto a que... El puesto de la Junta de Cofradías no tiene más atribuciones, más allá que la de gestionar unos servicios para las cofradías, así como la de promocionar la Semana Santa. En la Procesión General participan 20 cofradías que son las que deberán decidir al respecto. Se hará lo que ellas quieran. 

Eso sí, me gustaría promover una reflexión en el año que me queda de mandato. En primer lugar, si la puerta de Santa María se abre, puede cambiar el paradigma de la Semana Santa de Valladolid y su planteamiento, especialmente para el Jueves Santo. Se ofrecería unas posibilidades que antes no teníamos. Logísticamente no es lo mismo entrar por unas puertas y luego salir por otras. Podríamos coordinar mejor los horarios, cosa que no es fácil. 

Como cofrade, bien sabrás, que si los horarios se alternan a última hora por algún retraso de otras procesiones, la tuya que va después acabará más tarde de lo previsto. Se llegó a un acuerdo para coordinar los horarios y estoy convencido de que ese acuerdo se mantendrá y se cumplirá. Creo, en cualquier caso, que tenemos que dar sentido a nuestras procesiones. Es decir, no salir por salir.

Hay procesiones que están consolidadas, pero hay otras... Cada cofradía tendría que tener, al menos, una procesión particular, una procesión común y otra general. De ahí, mi idea de encajar otras cosas el Jueves Santo sin perder ese interés por procesiones consolidadas que estén fuera de ese día. El Viernes Santo es nuestra seña de identidad y el Jueves tiene sentido de que las cofradías vayan a rezar a la Catedral su estación de penitencia ante el santísimo. A partir de ahí, podría haber algún cambio en el programa procesional, pero se deben generar por consenso.

P: ¿Y esos cambios se realizarían el Jueves? ¿O se refiere más al Viernes?

R: El Viernes Santo no tendría más posibilidades, solo debatir si se considera la Procesión General larga o no para el espectador, además de reducir las distancias que hay entre los cofrades en algunos casos. Sería definir y mejorar aspectos logísticos. 

P: Para cerrar la entrevista, ¿hay más objetivos que pretende cumplir en su último año de mandato?

R: Mi objetivo siempre ha sido poner en valor la Semana Santa. Creo que tiene una presencia en medios como el tuyo. Las cofradías generan interés todo el año, no solo en la Semana Santa. Los reportajes y las entrevistas ayudan a promocionarla. Se vio en Madrid, se vio en la presentación del cartel y se vio en el pregón de Aurelio García. Es evidente que Valladolid quiere su Semana Santa. Buscamos que las cofradías estén unidas. No es cierto que haya rivalidades y tensiones entre ellas. Estamos viviendo un momento dulce.

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