Argentinos en Valladolid: "Nadie creía que Milei podía llegar a la presidencia"

Las medidas económicas extremas y la potencialidad de un estallido social preocupan a la comunidad argentina afincada en la capital del Pisuerga

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Argentinos en Valladolid: "Nadie creía que Milei podía llegar a la presidencia"
Ramiro Vega (izq) y Javier Calles (dcha). Fotos Javier y vídeo: Sergio B.
Rebeca Pasalodos Pérez
Rebeca Pasalodos Pérez
Lectura estimada: 7 min.
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El pasado 10 de diciembre, Javier Milei tomaba posesión de su cargo de presidente del gobierno de Argentina para romper con casi dos décadas de peronismo/kirchnerismo, pasando, además, por encima de la derecha moderada del expresidente Macri. Se trata de alguien que no provenía del mundo de la política y que se había hecho famoso cinco años atrás por sus intervenciones en televisión con una narrativa bronca, de extrema derecha, antisistema, en la que apelaba a esa 'casta política' que también sonó un tiempo en España. El pasado domingo, día 10, el mundo escuchó su discurso de inicio del mandato. "No hay plata", repetía. Y su declaración de que "en el corto plazo las cosas empeorarán" fue sorprendentemente respondida con aplausos. En tierras lejanas, muchos compatriotas observan con inquietud la actualidad de su país. Algo tristemente habitual, por otro lado, para un argentino, vivir preocupado por la crisis de turno. En Valladolid, Javier Calles-Hourclé (Bahía Blanca, 1980) y Ramiro Vega (Buenos Aires, 1973) sienten, por encima de todo, "incertidumbre" ante estos acontecimientos, tal y como explican a TRIBUNA.

Javier Calles es Doctor en Tecnología Farmacéutica. Llegó a España por primera vez en 2011 y se estableció en 2014, siempre en Valladolid. "Yo consumo muchas más noticias de la Argentina que de España. Mi mujer es de Valladolid y me dice 'deja de mirar, que estás todo el día enojado'", cuenta. "Entre los argentinos que estamos en el exterior, hay gente que se fue, como en mi caso, porque surgió una oportunidad, pero hay otra que se ha ido forzada y que todavía anhela poder volver". Desde fuera, dice, "siempre es una preocupación que Argentina no esté bien... y Argentina nunca está bien del todo", sentencia.

Así, con un país en perpetua crisis, surgió de la nada un personaje pintoresco que hoy es el presidente del Gobierno. "Antes de la campaña, nadie creía que Milei podía llegar a la presidencia. Me recuerda mucho a una conversación que tuve con un amigo de Estados Unidos cuando Trump era candidato y me decía: 'Es imposible, no va a ganar. Es su propio enemigo, cada vez que habla, la embarra'".

El ya presidente llevaba unos años apareciendo en platós de televisión y sus formas macarras asustaban a muchos, pero era eso, justamente, lo que le mantenía en antena. Así lo cuenta Ramiro Vega, un ingeniero llegado a la capital del Pisuerga hace tres años y acérrimo seguidor del Real Valladolid. "Un periodista argentino decía 'sincerémonos, a Milei lo construimos nosotros, porque descubrimos que cuando aparecía en la televisión, daban rating'". El caso es que su discurso populista caló más hondo de lo que muchos esperaban. "En su momento él se enojaba contra todos los que promulgaban iniciativas desarrollistas, a los que trataba de inútiles y ladrones", cuenta. "Le ha dicho comunista a todo el arco político. Incluso a la más rancia derecha", añade.

Ahí es donde empieza a aflorar la incertidumbre de la población argentina, en saber cuál de las versiones de Milei será la que gobierne: "¿Será el loco que vocifera, insulta y dice que no se va a reunir con China porque son comunistas, ni se va a reunir con Brasil porque son comunistas, y que dice que el Papa es el representante de Satán de la Tierra? ¿O ese Milei que aparece desde que gana la primera vuelta y se empieza a asociar con el PRO y en la que empieza a postergar todas sus propuestas más extravagantes como la de dolarizar o la cerrar el Banco Central? No sabemos", comenta Javier.


Javier Calles en la redacción de Tribuna. Foto: Sergio B.

Muchos años de crisis

En este sentido, el contexto económico y social aclara la búsqueda desesperada de los ciudadanos por establecer un cambio de rumbo. "Venimos de un pasado en Argentina, desde la última crisis del 2000-2001, en el que, tal vez ese primer gobierno de Néstor Kirchner es el más exitoso. A partir de ahí, Argentina vive en un sube y baja en el cual el 'baja' siempre es un escalón un poco más abajo que el anterior", argumenta Javier.

Así, la llegada de las elecciones en 2023, en primera vuelta, estaban Sergio Massa, Javier Milei y "la candidata Patricia Bullrich (derecha moderada), que era la otra alternativa que parecía la más razonable", a lo que Javier se pregunta "¿cuál es el grado de hartazgo que debe sentir la persona que vive en Argentina que busca correr en la dirección más opuesta de lo que hay actualmente?". En ese marco, "una vez pasada la primera vuelta quedaban Massa o Milei y ese 24% que no había elegido en primera vuelta a ninguno de los dos, debía elegir entre susto o muerte", completa.

Y cualquiera de esas opciones, 'susto' o 'muerte', habrían tenido que afrontar la situación de máxima crisis en el país con un 40% de población en situación de pobreza. Son estos datos los que justifican cómo las zonas más desfavorecidas, habitualmente afines al kirschnerismo, han votado en bloque a Javier Milei y a sus promesas de cambio. "A la juventud y a los pobres logró mostrarles un responsable, que es la 'casta política'", reflexiona Ramiro. "Creo que todos estamos de acuerdo que los políticos han sido responsables de llegar hasta donde hemos llegado. Ahora, el diagnóstico puede ser consensuado, pero no significa que la prescripción posterior sea la adecuada", opina. 

Recortes extremos en asuntos sociales

Sin embargo, lo radical de las medidas que plantea el nuevo presidente con unos recortes drásticos, por ejemplo, en servicios sociales, preocupan, precisamente, a una gran cantidad de ciudadanos que subsisten gracias a las ayudas. "Malviven de la Seguridad Social", apunta Javier. "Porque dicen, 'bueno, estoy acá, panza arriba, estoy pasando horas, no trabajo y vivo bien'", asegura. Para este argentino afincado en las Delicias, ese estado "superinterventor" que concedía una gran cantidad de ayudas "no funciona, porque cada vez hay más pobres, la educación cada vez está peor y hay más inseguridad".

Además, "mucha gente está manejada por lo que llaman los 'gerentes de la pobreza'. Gente que representa a los sectores más desfavorecidos, quienes discuten de tú a tú con el Gobierno y logran los beneficios sociales para repartirlos. En ese sentido, una de las propuestas que Javier ve razonables del nuevo Gobierno "es cortar ese flujo de dinero a través de esta gente que los regentea" de modo que "la plata no va a ir a ellos para que la distribuyan, irá a nombre de 'Juan Pérez', con 'DNI tal', a su cuenta".

"Hay algunas cosas que me parecen coherentes, como empezar a recortar. Empresas del Estado que, si no funcionan, tal vez haya que replantearse. ¿Tiene sentido que todos los argentinos sostengamos Aerolíneas Argentinas cuando lo usamos muy pocos? Eso creo que puedo compartirlo, aunque no cambie la ecuación total", opina Javier.

Sin embargo, otras medidas económicas son más desconcertantes. "Algo que me impresiona como una medida un poco extrema es la de dinamitar el Banco Central, porque no hace falta no tener Banco Central para no tener inflación", dice Ramiro. "Es la institución en todos los países responsable, sobre una premisa monetarista, de mantener la inflación a raya. Nosotros lo hemos manejado mal los últimos 40 años, pero eso no significa 'eliminémoslo'", aduce.  

Igualmente impactante es la promesa de 'dolarizar la economía', algo que el propio presidente descartaba en su discurso tiempo atrás. "Al archivo no lo resiste nadie", apunta Ramiro, quien recuerda que en entrevistas previas, Milei "salía diciendo que no hacía falta dolarizar, que alcanzaba con mantener una estrategia de tipo de cambio fijo y una conversión entre un peso-dólar fija".


Ramiro Vega (izq) en un partido del Real Valladolid. Foto: Ramiro Vega

El revisionismo de la dictadura

Por otro lado, la intranquilidad de los argentinos no está solo en las posibles medidas económicas sino en la radicalidad de algunos discursos, como el aviso de ilegalizar el aborto o el cambio de postura histórica respecto a la dictadura militar. "El hecho de que Milei venga sin aparato político, en las alianzas que ha construido en poco tiempo aparecen figuras que empiezan a cuestionar cosas que la Argentina tenía saldadas como, por ejemplo, la condena a la dictadura", explica Ramiro. "La vicepresidenta, no voy a decir que haga apología, pero sí toma distancia de la atrocidad que representó para nosotros, no solamente por la cantidad de muertos y secuestrados, sino, incluso, del perjuicio económico que dejó como resultado", afirma. "Y después ahora están el replanteo de que ciertos servicios tienen que dejar de ser públicos como la educación y la salud. También eran consensos generales y ahora están en discusión", agrega.

Javier Calles tiene claro que el futuro a corto y largo plazo es incierto. "Argentina tiene una bomba que explota ahora que son vencimientos de una deuda enorme que no se le puede hacer frente, a ver de dónde sale eso", se pregunta. "Vienen cuatro años muy malos", anticipa. Algo que el propio Milei ya advirtió en su propio discurso de asunción del cargo. "Es que es el primer presidente, desde el regreso a Democracia, que avisa que vamos a estar peor antes de estar mejor. Y la gente de pie frente al Congreso, lo aplaudió. Entonces, a Milei le podrán decir de todo, menos que no avisó", dice Ramiro.

El miedo a un estallido social

En la perspectiva que todo vaya a peor, aunque Milei lo justifique como un ajuste para luego estar mejor, es especialmente preocupante la agudización de una situación que ya está al borde del abismo. "Me preocupa a qué nivel va a llegar la conflictividad en la calle. Eso probablemente pase y hasta ahora no se le ha puesto nunca coto a eso". Algo en lo que coincide Ramiro. "La situación económica Argentina es límite. La preocupación es previa a las elecciones y con independencia del presidente. Ojalá al nuevo presidente le vaya bien, pero me asusta que no haya evoluciones graduales, porque a lo que puede llevar la implementación de un modelo tan extremo, es a los reclamos populares. Y una vez que perdés el control de la calle en Argentina, pasa de todo", concluye.

Más Info.

¿Cómo llegó a Argentina a esta situación?

"La última crisis que fue la más importante de la historia de Argentina en el año 2001. Ahí salimos de un sistema financiero donde por ley estaba equilibrado la cantidad de pesos que se emitían con la cantidad de dólares de reserva que había en el Banco Central. Eso fue una estrategia delineada por el ministro de Economía en ese momento (1991-1996), Domingo Cavallo, que sirvió para cortar en seco la inflación. Ahora, ese modelo sostenido a lo largo de diez años, si bien mantuvo la inflación a raya, trajo otros problemas. Trajo sustitución de importaciones y la caída de la industria argentina, que después fue más o menos cubierta con el hecho de que se privatizaron empresas del Estado, aunque esos fondos sirvieron para educar ciertos efectos. Cuando se terminó eso, que le toca al nuevo presidente De La Rúa (1999-2001), en un año y pico, se desbarrancó. Y el punto débil de la economía argentina siempre ha sido la balanza de pagos. Mientras tengas eso más o menos cubierto, es gobernable Argentina. Después de esa crisis de 2001, vino una sucesión en la historia famosa de siete presidentes en 15 días. Viene Duhalde (2002-2003), también era peronista. Después Néstor Kirchner (2003-2007). Entonces, la reconstrucción de ese punto más bajo empieza a notarse, empezamos a crecer lo que se llama 'a tasas chinas', como del 8%. Y con un contexto internacional de las 'commodities', que nos era muy favorable. Eso permitió durante el mandato entero de Néstor Kirchner que hubiera superávit fiscal y comercial. Hasta ahí, más o menos, estuvimos bien. Desde ese momento a la fecha y nos pasó de todo. Desapareció ese viento de cola como le llamaban y después hicimos todo mal", relata Ramiro.

Por su parte, Javier aporta otros datos como que "el Estado argentino está sobredimensionado en cuanto a funcionariado público". "Dicen que hasta el último día estaban metiendo gente en la administración pública antes de irse del poder. Como que el Estado ha pasado a ser refugio de militancia política: las empresas públicas como Aerolíneas Argentinas, no sé si sucede lo mismo en YPF. Después Argentina está todo subsidiado: el transporte público, la luz, el agua? Argentina otra cosa que hace emite dinero descontroladamente. Nosotros no tenemos una Unión Europea como tiene España que te priva de darle a la maquinita. Si la Casa de Papel la hubiesen hecho en Argentina, habría que entrar a robar en un portaaviones, porque si no, no le da la cuenta de los que se tienen que llevar".

12 Comentarios

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usuario anonimo 12/18/2023 - 9:01:25 AM
En España no estamos tan lejos de Argentina: desde que entró Pedro Sánchez ha aumentado en 500.000 millones de euros nuestra deuda pública, ahora estamos en 1,6 billones, y con los intereses subiendo...
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usuario anonimo 12/18/2023 - 12:42:35 AM
Con Pedro Sánchez la deuda pública ha aumentado en 500.000 millones, quién la va a pagar ahora, con intereses además más altos??
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usuario anonimo 12/17/2023 - 10:33:41 PM
Lo que ha pasado en España con gobiernos de izquierdas y encima populistas, como los de Zapatero y ahora Psoe-Sumar: 1,6 billones de euros de deuda, (500.000 millones de euros más desde que entró Sánchez). Luego vienen los ajustes, que los hacen los "malos" de la derecha, pero realmente son a consecuencia de la malísima gestión económica de la izquierda ...
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usuario anonimo 12/17/2023 - 10:14:06 PM
A mi lo que me cuesta entender es que un exiliado de alli aquí por que no tenía ni para comer allí y se piró, encima le parezca mal que la gente se canse de quien les ha metido en la miseria.
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usuario anonimo 12/17/2023 - 10:11:41 PM
Pues si con una inflación el último año del 148%, y el 40% de la población ya en el umbral de la pobreza nadie se esperaba un cambio, lo mejor que os podía pasar es iros ya todos a la ruina como buena dictadura progre que teníais. Pero mira, en unos años en España que aún hay más tontos estaremos igual que vosotros
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¿Cómo llegó a Argentina a esta situación?

"La última crisis que fue la más importante de la historia de Argentina en el año 2001. Ahí salimos de un sistema financiero donde por ley estaba equilibrado la cantidad de pesos que se emitían con la cantidad de dólares de reserva que había en el Banco Central. Eso fue una estrategia delineada por el ministro de Economía en ese momento (1991-1996), Domingo Cavallo, que sirvió para cortar en seco la inflación. Ahora, ese modelo sostenido a lo largo de diez años, si bien mantuvo la inflación a raya, trajo otros problemas. Trajo sustitución de importaciones y la caída de la industria argentina, que después fue más o menos cubierta con el hecho de que se privatizaron empresas del Estado, aunque esos fondos sirvieron para educar ciertos efectos. Cuando se terminó eso, que le toca al nuevo presidente De La Rúa (1999-2001), en un año y pico, se desbarrancó. Y el punto débil de la economía argentina siempre ha sido la balanza de pagos. Mientras tengas eso más o menos cubierto, es gobernable Argentina. Después de esa crisis de 2001, vino una sucesión en la historia famosa de siete presidentes en 15 días. Viene Duhalde (2002-2003), también era peronista. Después Néstor Kirchner (2003-2007). Entonces, la reconstrucción de ese punto más bajo empieza a notarse, empezamos a crecer lo que se llama 'a tasas chinas', como del 8%. Y con un contexto internacional de las 'commodities', que nos era muy favorable. Eso permitió durante el mandato entero de Néstor Kirchner que hubiera superávit fiscal y comercial. Hasta ahí, más o menos, estuvimos bien. Desde ese momento a la fecha y nos pasó de todo. Desapareció ese viento de cola como le llamaban y después hicimos todo mal", relata Ramiro.

Por su parte, Javier aporta otros datos como que "el Estado argentino está sobredimensionado en cuanto a funcionariado público". "Dicen que hasta el último día estaban metiendo gente en la administración pública antes de irse del poder. Como que el Estado ha pasado a ser refugio de militancia política: las empresas públicas como Aerolíneas Argentinas, no sé si sucede lo mismo en YPF. Después Argentina está todo subsidiado: el transporte público, la luz, el agua? Argentina otra cosa que hace emite dinero descontroladamente. Nosotros no tenemos una Unión Europea como tiene España que te priva de darle a la maquinita. Si la Casa de Papel la hubiesen hecho en Argentina, habría que entrar a robar en un portaaviones, porque si no, no le da la cuenta de los que se tienen que llevar".

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