circle
24h

Salvi tendrá que esperar para ser campeón de Europa

El vallisoletano se queda con la miel en los labios tras la decisión de los jueces de declarar nulo el combate ante el también invicto Juanfe Gómez

imagen
Salvi tendrá que esperar para ser campeón de Europa
Captura de un vídeo de Radio Marca Valladolid. J.P.B.
Alejandro De Grado Viña
Alejandro De Grado Viña
Lectura estimada: 3 min.
Última actualización: 

Valladolid nunca es una plaza fácil de torear para cualquier rival de Salvi Jiménez. Y si no es así, que se lo digan a Álex Rat, que perdió hace unos meses el cinturón de campeón de la Unión Europea en el polideportivo Huerta del Rey. Sin embargo, para Salvi no era suficiente. De hecho, reconoció, tras la victoria, que solo pensaba en ser campeón de Europa. Consiguió esa meritoria oportunidad, pero no ha logrado materializarla con un buen resultado a pesar de ser el más valiente, el que tuvo más coraje, y el que más se arriesgó ante el, de momento, vigente campeón de Europa, Juanfe Gómez, que sale de la capital del Pisuerga con el cinturón puesto.

La polémica decisión de los jueces de declarar nulo el combate obliga a Salvi a tener que esperar para lograr el tan ansiado título. Uno de los tres que dictaban sentencia dio como ganador al de Pajarillos, pero sus dos compañeros no se mojaron y repartieron la totalidad de los puntos (228) a partes iguales. Es decir, 114 para Jiménez y 114 para Gómez. El joven púgil no se lo podría creer tras saber que, al menos, este 25 de noviembre no iba a ser campeón de Europa. En este sentido, cierto es también que la igualdad en los puntos se trasladó al ring en la mayoría de los tramos del combate

Salvi empezó mejor el duelo ante Juanfe. Tomó la iniciativa, como a él le gusta, y fue el primero en repartir y en conectar sus intentonas en el cuerpo de su rival. Gómez estaba obligado a reaccionar y lo hizo en el segundo asalto, donde ya logró equilibrar la balanza. Antes del sexto 'round', Salvi era consciente de que tenía que contraatacar y los suyos también lo sabían. Su padre, que se volvía loco viendo a su hijo en acción, pedía al público una y otra vez que animara porque Gómez, poco a poco, se estaba adueñando de la pelea. Eso no hizo achantar a Salvi, que se crecía por momentos tanto en defensa como en ataque. Su velocidad a la hora del intercambio de golpes pudo darle la llave del título, pero el campeón de Europa demostró que no se ponía nervioso tan fácilmente a pesar de tenerlo todo en contra: el escenario, el ambiente y el rival.

El paso de los minutos no favorecía a Salvi, que se iba apagando. Gómez aprovechó su oportunidad y le dio la vuelta a un combate que afrontaba los últimos tres asaltos con todo por decidir. Y ahí es cuando apareció la habilidad más poderosa del vallisoletano: el coraje. El púgil de Pajarillos empezó a incrementar la intensidad, pero de poco le servía cuando Gómez lo único que quería era que pasara el tiempo tras haber igualado la contienda en los asaltos posteriores al dominio inicial de Salvi. Al público, de hecho, le entró el nerviosismo porque ya tenía en su mente lo que podría suceder. Aun así, Salvi, que lo dejó todo en el ring, no tiró la toalla en ningún momento para no fallar a 'su' afición de Valladolid, a la que debe todo. 

Por eso, los aficionados mantenían la esperanza, pero los jueces despejaron las dudas y aguaron la fiesta de un Salvi que, a pesar de estar decepcionado por el resultado, intentará salir a hombros de Huerta, algo que volverá a hacer tarde o temprano.