Entre el 4 al 27 de abril se podrán encontrar desde rarezas antiguas hasta primeras ediciones dedicadas
Memorias musicales
Ágreda escribe, un jueves más, su sección 'Palabras contra el olvido' de crónicas culturales
En el diccionario español hay más de 650 sentimientos. Esta tarde en la Sala de Cámara del CCMD el Cuarteto Ribera y el pianista Javier Perianes ofrecen al público que abarrota la sala toda la serie de variaciones de la tristeza, la nostalgia, la melancolía, la culpa, la alegría, el miedo? Una sala donde se escucha música siempre es un punto de encuentro, una invitación a pensar disfrutando y por supuesto a descubrir la emoción.
La invitación que cursó al público el Cuarteto Ribera conectó con las primeras notas que llegaron al oído que decían claramente que era el momento oportuno para un recuentro. El reencuentro con los Miembros de la OSCyL, Liz Moore, violín, Iván Artaraz García, violín, Jokin Urtasun Ripalda, viola y Jordi Creus Cortadellas, violonchelo dio al público la dosis de la medicina exacta para que saliera de allí en un estado de salud envidiable.
El salto de calidad que ha dado el Cuarteto Ribera ha sido considerable, Se nota, que todos sus miembros se han comprometido en un proyecto común y eso ha repercutido en la calidad de su ejecución. Porque un cuarteto es una representación de la sociedad a escala pequeña y plural. Todos los miembros tienen la misión de aunar las diferentes visiones para fijar un objetivo y perseguirle todos juntos.
Joaquín Turina y La oración del torero; José Gonzáles Granero con el Cuarteto n1 1 'Noche de amor insomne' y Eduardo Toldrá y Vistes al mar. Evocaciones poétiques (inspirado por La ginesta, Joan Maragall puso a prueba al Cuarteto Ribera y fue capaz de llevar en brazos al público y contarle una historia. Todos buscamos en la música ánimo, compañía y consuelo o "un pecho fraterno para morir abrazao" como quiere el tango.
Luego llegó Javier Perianes para ejecutar Quinteto con piano en Mi bemol mayor, op.44 de Robert Schumann y resultó a todas luces una sorpresa inagotable. Hay músicas que le acompañan a uno a lo largo de toda la vida, ofreciéndole seguridad y amparo. Los atributos de este excepcional pianista residen en que no tiene miedo a enfrentarse a cualquier partitura por complicada que sea, esa visión, ese deseo, y esa voluntad wagneriana es lo que le permite culminar los "ochomiles" que corona con toda la naturalidad del mundo. El Cuarteto Ribera y Javier Perianes nos permitió realizar un viaje al corazón del compositor y allí pudimos disfrutar a lo bestia de ese relato onírico, aterrador y revelador de la intensidad suprema de un compositor excepcional.
Compuesta por 12 ilustraciones, recorre momentos clave en una muestra que estará disponible hasta el 15 de abril en el atrio de San Benito
La ganadora del premio -dotado por el Ayuntamiento de Valladolid con 20.000 euros- será publicada por Editorial MenosCuarto
La apertura de la muestra coincide con una jornada de puertas abiertas