El concejal de Urbanismo respondió a la denuncia que había hecho el partido sobre viviendas vacías del parque municipal
El proyecto de la cúpula de la Vera Cruz, al detalle: "Cerca del 50% de las obras está ejecutado"
El arquitecto Fernando de Bonrostro y el alcalde-presidente de la cofradía, Raúl Díez, atienden a TRIBUNA en el interior de la Iglesia
"Las obras avanzan a muy buen ritmo" o "casi el 50% de las mismas ya está ejecutado" son algunas de las frases esperanzadoras para los hermanos de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz, que vieron cómo, desde la lejanía y a través de los medios de comunicación, la cúpula cayó a plomo al interior del templo sin, afortunadamente, causar daños ni personales ni materiales, en referencia este último aspecto a las propias tallas.
El hundimiento de la cúpula el pasado 25 de junio ya es un hecho marcado en rojo en los libros de historia de la ciudad por la pérdida prácticamente irreparable del patrimonio que Valladolid presumía año tras año en, entre otras celebraciones, su emblemática y emotiva Semana Santa. Se ha cumplido, quién lo iba a decir, medio año de lo sucedido y los protagonistas aún siguen en tensión al entrar en el templo, a pesar de que la solución está cerca de convertirse en realidad, objetivo que persiguen, desde entonces, las instituciones, los responsables del proyecto y, sobre todo, los cofrades.
El arquitecto que lidera el proceso, Fernando de Bonrostro, junto al alcalde-presidente de la cofradía, Raúl Díez, abren las puertas de la iglesia a TRIBUNA, medio al que explican, desde dentro y al detalle, la evolución de las obras, las cuales, "desde el primer minuto", ya sabían "cómo querían ejecutarlas". "Llevamos casi el 50% del trabajo hecho", asegura Bonrostro. "Los permisos han ido con relativa velocidad. Hay que agradecer el empeño de las instituciones para que esto salga adelante", añade al respecto.
ELEMENTOS ARQUITECTÓNICOS
Bonrostro indica que la nueva cúpula, la cual lleva consigo una inversión alrededor de los 400.000 euros, mantiene la geometría original con una pequeña excepción: "El apoyo de la estructura de la cubierta, situada por encima de la cúpula, se ha levantado 20 centímetros, y estará entre 30 y 40 por encima de ella para evitar situaciones que, en el pasado, han producido problemas. Por ejemplo, que la estructura de madera tocara la estructura de ladrillo de la cúpula".
Además, han aligerado la linterna y ese espacio sirve para el paso del aire que permite "la ventilación de la madera y, por tanto, su mantenimiento". "La linterna será más ligera que la original, que pesaba unas... 16 toneladas. Era de ladrillo macizo. Esta tiene el mismo aspecto, pero con elementos más ligeros. Se está trabajando en su revestimiento por fuera y cuando se coloque se trabajará en su revestimiento interior. Eso sí, la estructura de cubierta, por ejemplo, es de madera, como el original", apunta.
Obras, durante el proceso, en el interior de la nueva estructura. Sergio Borja / Alejandro de Grado.
En esta parte del proceso, cuyo final puede rondar la primera quincena del mes de marzo, Bonrostro ha puesto en valor la labor de todos los trabajadores que forman parte del proyecto, que son "magníficos". "Este tipo de cúpulas ya se llevaban haciendo desde unos cien años antes en Valladolid, aunque el sistema de la Vera Cruz era diferente, por la colocación de los ladrillos", sostiene un Bonrostro que detalla que se han utilizado "anillos de acero inoxidable en determinados puntos de la estructura, tanto del tambor como del propio elemento de madera (laminada y estable) que cubre la cúpula". El objetivo es "evitar que cualquier movimiento abra la propia estructura".
Por fortuna, desde que colocaron la lámina impermeabilizante en una superficie de entre unos 100 y 150 metros cuadrados, las condiciones meteorológicas no han afectado al proyecto de rehabilitación. Aunque hubiera pasado, el guion no se hubiese alterado, ya que lo tenían bastante claro: "Habría que replicar el modelo anterior, pero modificando lo que ha provocado el colapso. La linterna tenía que haber sido ligera, y era de ladrillo macizo. Estaba apoyada parcialmente en el anillo superior, y no totalmente. La madera no estaba en buen estado, la teja cerámica que se puso hizo que entrara agua...".
Sin embargo, eso no lo es todo. Se decidió que la nueva cúpula recuperara el color original. "Hace unos años se pintó la cúpula de forma que, hasta que no quitamos el entablado de cubierta, no se vio la verdadera dimensión de las grietas. El color que tenía cuando colapsa era un azul celeste que no tenía nada que ver con la Iglesia. Se han ejecutado catas, por parte del equipo de restauración, para conocer los originales. La nueva será de marmoleado con tonos marrones, dorados y un gris azulado de fondo", detalla.
Antes de que las tallas vuelvan al templo, deberán "limpiar los retablos", así como "recomponer el suelo", donde, de alguna manera, marcarán "la herida".
MIENTRAS... LA VIDA SIGUE EN LA COFRADÍA
El alcalde-presidente, Raúl Díez Segovia, asegura que el año "ha sido bastante complicado", a pesar de que ahora ya estén viendo "la luz al final del túnel". "Estamos encantados de que las obras estén avanzando bien", reconoce. Además, confía en celebrar la Semana Santa con la cúpula restaurada para poder llevar a cabo los cultos y las procesiones. En este sentido, prevé que se programe una procesión extraordinaria para la vuelta de las imágenes al lugar donde nunca deberían haberse ido.
"Vamos haciendo vida como podemos. En San Miguel siguen las imágenes para los cultos, y es allí donde seguimos haciendo las misas. A los cofrades les explico lo que me comenta el arquitecto y, como pasa con las instituciones, sin ellos esto no se hubiese sacado adelante", concluye un Raúl que, a pesar de todo, nunca ha perdido la sonrisa, la misma que volverá a brillar en los rostros de los cofrades... tarde o temprano.
El contrato extenderá su vigencia durante dos años, desde el 1 de julio de 2025 ó fecha de formalización si fuera posterior, al 30 de junio de 2027
Estas conexiones se suman a las dos que la compañía opera ya con el Aeropuerto de Gran Canaria (LPA) desde 2022
Mario Parrado, Cristian Moras, Aitor Barragán y Roberto Vidal disputarán este domingo la final con el objetivo de convertirse en el nuevo campeón