Ha sido puesta a disposición de la Autoridad Judicial, que ha decretado su libertad
Ratificada la condena por realizar tocamientos a mujeres contratadas para cuidar de su madre en Valladolid
El encausado contactaba con las mujeres por páginas web de trabajo y aprovechaba su presencia en la vivienda para realizarles tocamientos
El TSJCyL ha ratificado una condena de la Audiencia Provincial de Valladolid que impulso penas que suman tres años y tres meses de prisión a un hombre que efectuó tocamientos a mujeres a las que contrató para cuidar a su madre y para darles masajes como estudiante de fisioterapia.
El encausado, al menos desde el año 2019, accedía a través de internet a páginas en las que se anunciaban mujeres para el cuidado de niños, según la sentencia de primera instancia ratificada ahora por el Tribunal autonómico, han informado fuentes del TSJCyL.
Empleando su teléfono, remitía mensajes a las mujeres que se anunciaban en esas web, indicando que buscaba una persona para hacer compañía a su madre tres horas al día por lo que abonaba 60 euros diarios.
Añadía que estaba estudiando fisioterapia y que la destinataria del mensaje debía dejarle media hora su espalda para que él practicara.
En la primavera del 2019, entre los meses de abril y mayo, una mujer colocó varios anuncios en demanda de empleo en internet y en otros lugares, anuncios en los que ella ponía su número de teléfono para que los interesados pudieran contactar por esa vía.
El procesado le mandó un mensaje diciendo que buscaba una chica joven para limpiar la casa, y cuando habló con ella le dijo que pedía que limpiara la casa, cuidara de su madre y que como él estaba estudiando quiropráctica o fisioterapia, podría practicar con ella dándole un masaje relajante. Indicó que por estas tareas le pagaría 10 euros por hora.
La victima accedió y acudió durante aproximadamente dos o tres días por semana durante aproximadamente un mes a la casa indicada y el procesado le indicó en los primeros días que se tumbara en el sofá.
Comenzó a darle un masaje en la espalda y en un momento determinado metió las manos por los costados, haciendo tocamientos en el pecho a la mujer, quien le decía que parara, deteniéndose el encausado.
En días sucesivos el acusado nuevamente le decía que le iba a dar un masaje, indicándole ya entonces que en lugar del sofá se colocara sobre la cama para que fuera más cómodo, momentos en los que se produjeron tocamientos.
En todas las ocasiones que la víctima acudió a esa vivienda el procesado le pagó, y cuando ella se negaba a que él la tocara, él le decía que le aumentaba el dinero que la iba a pagar. La mujer finalmente vio que por el comportamiento del acusado no podía continuar y dejó de acudir al inmueble.
El procesado contactó en septiembre de 2022 con otra mujer, a quien mandó un mensaje con el siguiente texto: "Busco chica para hacer compañía a mi madre, dos horas al día, dos días a la semana, pago 60 euros día".
"Estoy estudiando Fisio, me dejas tu espalda media hora y así practico?, decía en el anuncio.
El 12 de septiembre de 2022 concretaron en verse para que finalmente se decidiera si la mujer iba a trabajar o no. Fueron a una casa, en la que no había nadie, y el encausado enseñó las dependencias a la víctima, a la que dijo lo que tendría que limpiar para, seguidamente, en una habitación, decirle que se quitara la ropa para darle el masaje tras lo que realizó los tocamientos.
La sentencia ahora confirmada condenó en concreto al encausado como autor de un delito de abuso sexual a un año y un mes de prisión y a dos años y seis meses por un delito continuado de abuso sexual, además de medidas de prohibición de comunicar y acercarse a las víctimas.
Los cuatro individuos reúnen 96 detenciones y el total de lo sustraído en los tres hurtos asciende a 1.050 euros
Las acusaciones de la Fiscalía contra los procesados se realizaron a raíz de la constitución de la empresa Eoditec el pasado 15 de julio de 2013
Los cuerpos trabajan unidos con el objetivo de aunar esfuerzos para localizar al joven desaparecido en Valladolid hace ya más de una semana